jueves, 23 de abril de 2009

Oportunidades: de su Origen a sus Evaluaciónes Externas


Introducción

La política social en México es de vital importancia, ha tenido en el último año gran atención y apoyo por la actual administración pública federal, por lo que se ha convertido en parte fundamental del desarrollo de México y de los mexicanos, se desarrolla bajo la batuta de la Secretaría de Desarrollo Social, principalmente a través del Programa de Desarrollo Humano Oportunidades, el cual ha venido incorporando las nuevas tendencias de la administración pública, lo que lo hace por demás interesante, puesto que no es fácil encontrar un programa que tenga características como el servicio civil de carrera al igual que evaluaciones internas y externas.

Es por ello que en este ensayo se pretende en una primera instancia realizar una descripción y análisis del origen, las funciones y las características de la Secretaría de Desarrollo Social, para pasar posteriormente al análisis de los programas que están bajo su abrigo y que por ende conforman la política social de México, un aspecto por demás importante de este trabajo es como esta representada esta secretaría en el estado de Sinaloa, pasando a ser, este tema, motivo de un tercer apartado. Después de ello analízanos el origen del Programa de Desarrollo Social Oportunidades, el cual se ha conservado de administración en administración, siendo un pilar de la SEDESOL, posteriormente se hace mención de sus características; para pasar por último a un tema de vital importancia que hace de Oportunidades un programa suis generis en la administración pública mexicana, nos referimos al tema de las evaluaciones.

Este análisis se llevará acabo a través de investigaciones realizadas en las páginas de Internet oficiales, en la delegación federal de la Secretaría de Desarrollo Social en Sinaloa, y en las oficinas de Oportunidades en la misma entidad federativa, también se utilizó bibliografía de Aguilar Villanueva y del curso de administración pública; y para poder comprender de una mejor manera lo que sucede en el día a día de este programa se realizó una entrevista a la encargada de atención ciudadana del programa de Oportunidades en Sinaloa la Lic. Katia Picos[1], todo con el fin de encontrar una relación, entre la teoría, el deber ser y lo que realmente sucede, y así poder ubicar la brecha entre lo que se hace y lo que se desea hacer.

De esta forma nos pudimos percatar de que a pesar de que esta secretaría y en particular Oportunidades a pesar de contar con herramientas como el servicio civil de carrera y las evaluaciones este tiene que perfeccionarse, es necesario que pase a una transparencia total, en donde se puedan llevar acabo relaciones interinstitucionales confiables, al igual los métodos de evaluación tendrán que ser facultades del organismo evaluador, ya que hasta hoy son coordinados por una dependencia de la administración pública federal, de la misma manera se deberá de incluir a todos los participantes del programa, principalmente a quienes tienen contacto directo con los beneficiados del mismo.

La Secretaría de Desarrollo Social

La actual Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) se empieza a gestar desde el 29 de diciembre de 1976 cuando se realiza una reforma en a la Ley Orgánica de la Administración Pública para crear a la entonces Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras Públicas, cuyos objetivos se limitaban solamente a atender la problemática de los asentamientos irregulares, seis años después se creó el 29 de diciembre de 1982 la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología la cual atendía solamente los problemas de desarrollo urbano, vivienda y ecología, la diferencia era que en esta secretaría se trataban de resolver estos problemas de manera integral, es decir, ya no por separado; diez años más tarde, con su publicación en el diario oficial de la federación, se crea a través de una fusión entre la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología y la Secretaría de Programación y Presupuesto (SPP), quien en ese entonces manejaba el Programa Nacional de Solidaridad, la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), quien combatía la pobreza extrema en campesinos y en zonas urbano-marginadas, todas sus acciones se realizaban según establecía el programa Solidaridad.

Lo que buscaba la recién creada SEDESOL era entablar una nueva relación estado-sociedad, sus principales logros fueron descentralizar algunas decisiones importantes y otorgar subsidios a estados y municipios, así como crear espacios comunitarios útiles para el combate a la pobreza.
Considerando lo anterior, podemos observar que la creación de SEDESOL representa en México un organismo especializado, que empieza a actuar de manera descentralizada, y que se preocupa por estrechar lazos con sociedad, tratando de crear políticas públicas que en realidad respondan a las necesidades inmediatas de la población, logrando crear un equilibrio entre lo que es importante para el analista de políticas y lo que es importante para la sociedad, de esta forma se han ido tomando decisiones útiles para lograr su objetivo, subsanar la pobreza extrema.

Un factor importante para lograr comprender lo que hoy en día es SEDESOL es la alternancia que se da en el poder ejecutivo federal, tras más de setenta años de ser gobernados por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), la entrada del presidente Vicente Fox proveniente del Partido Acción Nacional (PAN), en la administración pública dio a partir de 2001 un giro a la política social de nuestro país.

Este nuevo enfoque parte de la idea de que lo hecho hasta ese momento era insuficiente, por lo que inicia a implementar políticas de cuarta generación, de igual manera se da una redefinición del concepto de pobreza, ya que esta solamente era medida y entendida según los ingresos de la población, y a partir de ese momento se dió énfasis en las actividades generadores de ingresos, es decir a educación, salud, vivienda, etc., se pasó a lo que Moore llama de una política de síntomas la cual atacaba los resultados de la pobreza, a una política de raíz en donde la prioridad es atacar las causas de la pobreza y no solamente lo que se desprende de ella[2].

Al finalizar la administración de presidente Vicente Fox, entró Felipe Calderón, quien al igual que Fox proviene del Partido Acción Nacional, en esta administración el titular de SEDESOL es el Dr. Ernesto Cordero Arrollo, y el objetivo de la secretaría es:

“Formular y coordinar la política social solidaria y subsidiaria del gobierno federal, orientada hacia el bien común, y ejecutarla en forma corresponsable con la sociedad”[3]

En otras palabras la Secretaría de Desarrollo Social se encarga de formular y coordinar la política social, cuando habla de coordinar se refiere a las relaciones que esta tiene con las diversas secretarías para llevar acabo sus programas, así como los mecanismos que se siguen para integrar a cada una de las delegaciones que esta tiene y a los tres niveles de gobierno, y en cuanto a ejecutarla en forma corresponsable es su intención de que la sociedad también participe, tratando de evitar un paternalismo, que vendría a perjudicar a la población.

La actual política social de SEDESOL, es a largo plazo, se tienen contemplados alrededor de veinticinco años de trabajo para poder observar resultados concretos, pretende lograr que los mexicanos puedan por si mismos obtener niveles de calidad de vida dignos, que se puedan establecer bases para un desarrollo integral de las personas, incluso a través de subsidios, al igual que México pueda contar con una eficiente y eficaz planeación urbana, y con vivienda para todos. Su misión es la de lograr una superación de la pobreza mediante el desarrollo humano integral y dotar de desarrollo urbano y vivienda.

Programas de SEDESOL

Para poder lograr sus objetivos la secretaría de Desarrollo Social cuenta con un nutrido número de programas los cuales se dividen en cinco grandes áreas, en las cuales se encuentran programas específicos:
1. Capacidades:
a) Programa de Desarrollo Humano Oportunidades: el objetivo de este programa es apoyar de manera integral a las familias de pobreza extrema con el fin de que estas cuenten con una mayor calidad de vida, este programa lo analizaremos a detalle en las siguientes páginas de este trabajo.
b) Programa de Abasto Social de Leche a cargo de LICONSA: tiene como objetivo apoyar a las familias a través del suministro de leche, la cual tiene un plus en nutrientes.
c) Programa de Adquisición de Leche Nacional a cargo de LICONSA: este programa pretende adquirir leche nacional en función de la oferta y la demanda, con el fin de minimizar las importaciones de leche de LICONSA.
d) Programa de Abasto Rural a cargo de DICONSA: su principal propósito es contribuir a la superación de la pobreza alimentaría en zonas de alta y muy alta marginación, poniendo a disposición a precios por debajo de los que estipula el mercado a productos básicos, de la misma forma también incentiva la producción local.
e) Programa de Apoyo Alimentario a cargo de DICONSA: contribuye a mejorar la alimentación de los hogares rurales en los cuales no llegan los programas de oportunidades ni de abasto social de leche, también mejorar los hábitos de alimentación y la higiene a través de capacitación.
2. Patrimonio:
a) Programa de Ahorro, Subsidio, y Crédito para la Vivienda “Tu Casa”: su fin es el de mejorar las condiciones d vida de personas con pobreza patrimonial a través de la entrega de subsidios para construir, comprar, arreglar o mejorar su vivienda.
b) Programa de Vivienda Rural: Pretende mejorar los niveles de habitabilidad de las casas rurales, ya que estas comúnmente se construyen con material de desecho mermando la calidad de vida de sus habitantes.
c) Comisión para la Regularización de Tenencia de la Tierra (CORETT): es una comisión descentralizada que pertenece a SEDESOL, la cual se encarga de la regularización de lotes y el respeto y creación de reservas territoriales.
3. Desarrollo territorial:
a) Programa Hábitat: centra sus acciones en contribuir a erradicar la pobreza urbana, tratando de hacer ciudades más ordenadas y seguras.
b) Programa de Rescate a los Espacios Públicos: este programa consiste en recuperar los espacios públicos para lograr una cohesión social, ya que estos se han venido perdiendo al ampliarse la mancha urbana.
4. Inclusión y protección social:
a) Programa de Atención a Jornaleros Agrícolas: esta dirigido a la atención a los trabajadores temporales del campo, brindándoles una atención oportuna a través de la vinculación de los tres órganos de gobierno, al igual que incentivando que los jornaleros se integren y cooperen.
b) Programa Jóvenes por México: permite que los jóvenes participen en subsanar los rezagos que existen en diversos sectores sociales, principalmente los rezagos educativos, por ello lo que principalmente promueven son encuentros académicos además de diversas actividades.
c) Programa de Apoyo a las Instancias de la Mujer en las Entidades Federativas: tiene como objetivo fortalecer las acciones de inclusión del género femenino de los tres niveles de gobierno, al defender sus derechos y pugnar por una equidad.
d) Programa de Coinversión Social: este programa fomenta el desarrollo social y humano de personas en pobreza, al realizar en conjunto sociedad y gobierno proyectos que le permitan salir adelante.
e) Programa de Atención a los Adultos Mayores: contribuye a que los adultos de 60 años o más logren superar las condiciones de pobreza extrema alimentaría al otorgarles recursos económicos.
f) Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores: dirige sus esfuerzos a promover el desarrollo integral de los adultos de 60 años y más, al igual que es el formulador y evaluador de las políticas que los benefician.
g) Programa de Atención a los Adultos Mayores de 70 años y más en Zonas Rurales (70 y +): esta enfocado a atender a personas de más de 70 años que vivan en zonas rurales, y que anexado a las condiciones particulares de su lugar de residencia no pueden trabajar y por lo tanto no tiene un ingreso fijo, este programa mejora su calidad de vida a través de recursos económicos.
5. Generación de oportunidades de ingresos:
a) Programa de Opciones Productivas: contribuyen al desarrollo de personas con alto grado de marginación que habitan en microrregiones al apoyar la elaboración de proyectos productivos viables y sustentables.
b) Programa de Empleo Temporal: esta orientado a combatir la desigualdad que existe en la designación de recursos para atacar la pobreza extrema, a través de empleo temporal en donde mejoran la infraestructura del país.
c) Programa de Desarrollo Local (Microrregiones): su objetivo es impulsar la creación de microrregiones a través de acciones que beneficien a toda la población, creando centros estratégicos comunitarios.
d) Programas del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías: apoya a los artesanos mexicanos que viven en pobreza extrema, y que conservan las técnicas y diseños tradicionales, esto a través de sus programas de adquisición de artesanías, consignación, financiamiento a la producción, capacitación y asistencia técnica a artesanos, y la organización de concursos de arte popular.
e) Programa 3 x 1 para migrantes: su objetivo es elevar la calidad de vida de las personas a través de las aportaciones económicas de los migrantes y los tres niveles de gobierno.
f) Programa de Guarderías y Estancias Infantiles para Apoyar a Madres Trabajadoras: sus acciones son encaminadas a reducir los costos del cuidado infantil, para apoyar principalmente a madres trabajadoras[4].

De esta forma teniendo en mente lo antes mencionado, tenemos programas que de manera integral apoyan a las personas en pobreza extrema, ya sea de ingresos, de educación o incluso alimentaría a aspirar a una mayor calidad de vida, esto solamente se puede lograr al contar con el apoyo de diversas secretarías y con los tres órdenes de gobierno, y la participación indispensable de los beneficiarios y la ciudadanía en general.

SEDESOL en Sinaloa

La Secretaría de Desarrollo Social cuenta con una delegación federal en el Estado de Sinaloa, la cual es presidida por el Ing. Zenén Aarón Xóchihua Enciso, también SEDESOL cuenta con una similar en la administración pública estatal, de nombre Secretaría de Desarrollo Social y Sustentable. La secretaría a nivel estatal esta a cargo del Ing. Pablo Moreno Cota, la cual tiene como objetivo:
“Ejecutar la política social y sustentable, con el propósito de crear un entorno en el cual, cada uno de los sinaloenses tengan garantizada la equidad de oportunidades; aumenten su capacidad productiva y creativa; y de que se respete el medio ambiente y los recursos naturales[5]”.


Podemos percatarnos que este objetivo es muy similar al de la SEDESOL a nivel federal, la gran diferencia es que en esta última no se enfatiza en la correlación y en la participación del individuo, sin embargo el objetivo primordial en ambas es la equidad de oportunidades y el aumento de capacidades de los individuos.

Otra diferencia es que en el nivel estatal solamente encontramos los programas de Solicitud de Crédito para Proyectos Productivos del Programa Fogaess, Control de Residuos Sólidos, Autorización en Materia de Impacto y/o Riesgo Ambiental, Incentivos Estatales, Desarrollo Local Microrregiones, 3 x 1 para Migrantes, Atención a Jornaleros Agrícolas y Construcción de Techumbres Metálicas[6]. El que solo se ejecuten estos programas es por las características de la población sinaloense, ya que con estos programas se responden a las necesidades de primera mano de la misma.

Creemos que es importante señalar que el programa Oportunidades que es el que nos ocupa es ejecutado en el Estado de Sinaloa por una delegación perteneciente al nivel federal, esto con el fin de que no se convierta en botín político y por lo tanto se condicionen los apoyos, según la pertenencia o bien apoyo a cierto partido político. Sin embargo es dudosa esta pretensión, porque la administración federal también suele aprovecharse de la política social en tiempos electorales, tal como lo hemos notado en estos últimos meses por parte del actual presidente, al prestarle mayor atención y enfatizar a programas como Oportunidades, y al crear Vivir Mejor.

Programa de Desarrollo Humano Oportunidades

Los orígenes del programa Oportunidades se remontan a la mitad del sexenio del presidente Carlos Salinas de Gortari, cuando este modifica el Convenio Único de Desarrollo (CUDE) mediante el cual se coordinaban los tres órdenes de gobierno para lograr ser un instrumento para el desarrollo, mediante esa modificación pasa a ser el Convenio de Desarrollo Social (CDS), este cambio era para que el CDS se convirtiera en un instrumento ejecutor del programa Solidaridad, esto tras elegirse el combate a la pobreza como una política pública central de la entonces administración.

De esta forma Solidaridad tenía como objetivo mejorar las condiciones de vida de la población más pobre del país, llegando a convertirse incluso en el sinónimo de la política social del gobierno federal. Según Ignacio Pichardo el éxito del programa se debió a que recogía los principales problemas de la sociedad y que incluía la participación de la misma[7].

En 1994 el periodo de Salinas concluyó, y al arribo de la nueva administración federal encabezada por Ernesto Zedillo, Solidaridad desapareció, esto tras un análisis profundo, en el cual se dieron cuenta de que a pesar de los esfuerzos y el intento de descentralizar el programa, la pobreza extrema había incrementado considerablemente y el antiguo programa fortalecía el federalismo aunque discretamente, por otro lado Solidaridad concentraba sus acciones en la infraestructura y las condiciones físicas de las personas, por lo que se atacaban solo síntomas de la pobreza y no las raíces.

Para el gobierno de Zedillo la raíz de la pobreza estaba en la desnutrición, la enfermedad y la ignorancia por lo que se creo el Programa Nacional de Educación, Salud y Alimentación, el PROGRESA[8]. Este programa otorgó recursos al núcleo familiar a través de las madres de familia, pero la gran diferencia es que PROGRESA no era el sinónimo de la política social sino una acción más dentro de ella.

No es sino hasta la administración de Vicente Fox, cuando PRGORESA pasa a ser Oportunidades, con el enfoque de la nueva definición de pobreza, este programa se ha mantenido en la actual administración, precedida por Felipe Calderón[9]. De esta forma nos podemos dar cuenta que es un programa que a trascendido y ha tenido una continuidad envidiable, se ha modificado, y sus enfoques han cambiado, sin embargo el objetivo ha permanecido intacto, erradicar la pobreza extrema.

Características de Oportunidades

Actualmente Oportunidades es un programa para la superación de la pobreza extrema, esto mediante apoyos en educación, salud, nutrición e ingresos. Para poder lograr dicho objetivo se requiere de la participación interinstitucional de la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría de Salud, el Instituto Mexicano del Seguro Social, la Secretaría de Desarrollo Social, y los gobiernos estatales y municipales. Son pues estas relaciones interinstitucionales una característica indispensable para poder lograr las funciones de este programa.

De esta forma lo que hace oportunidades es generar incentivos para la salud, la nutrición y la educación, logrando que las propias comunidades sean las creadoras de su desarrollo y no se cree un paternalismo, y por lo tanto permitir que el gobierno haga todo; ya que a partir de que los beneficiarios del programa acuden a citas médicas, asisten a la escuela, y tienen cierta alimentación son acreedores a incentivos económicos, si sólo se otorgarán recursos económicos lo que se estaría haciendo es incentivar a que la población siga manteniendo su estatus quo; la inclusión y exclusión de las familias al programa se da a través de encuestas, en donde el criterio y la observación del encuestador es trascendental.

Este programa cuenta con Servicio Civil de Carrera, el cual otorga plazas por concurso, según las nuevas tendencias de la administración pública, también tiene un sitio y un sistema de transparencia y rendición de cuentas, al igual que con múltiples evaluaciones externas e internas, siendo este último el tema a tratar posteriormente. Con lo anterior nos damos cuenta del esfuerzo del gobierno federal y más concretamente de la Secretaría de Desarrollo Social por transitar y aprender de las nuevas tendencias y experiencias de las administraciones públicas mundiales.

Las evaluaciones externas en Oportunidades

Una de las características de Oportunidades son sus evaluaciones; desde 1999 este programa se ha evaluado cualitativa y cuantitativamente, interna y externamente; esto con el objetivo de identificar los efectos directos e indirectos atribuibles al programa, al igual que las áreas de mejora; según Meny y Thoenig evaluar una política pública es:
Apreciar los efectos atribuibles a una intervención gubernamental en un campo específico de la vida social y del entorno físico. La evaluación es, por lo tanto, un camino, un modo de razonamiento asumido por el analista[10].

Es decir, evaluar es medir los efectos de la acción gubernamental; pero también hay que tomar muy en cuenta que toda evaluación es un juicio hecho sobre un dato con referencia a un valor; en este proceso los valores son de gran influencia, ya que estos solo tienen una jerarquización personal, y no general.

En el caso de Oportunidades la última evaluación externa de la que fue objeto fue en 2007 por el Centro de Estudios Estratégicos del Tecnológico de Monterrey Campus Ciudad de México, coordinada por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL)[11].

El Tecnológico de Monterrey es una institución externa, independiente y autónoma, por otro lado la CONEVAL es un organismo establecido por la Ley General de Desarrollo Social, el cual es un organismo público descentralizado de la administración pública federal, a cargo de la Secretaría de Desarrollo Social; el propósito de la CONEVAL es el de generar información objetiva sobre la pobreza en México y sobre el cumplimiento de metas y objetivos de la política social mexicana. Entre sus funciones se encuentran principalmente las de establecer criterios y lineamientos para las metodologías de evaluación, dar a conocer las evaluaciones de los diferentes programas de desarrollo social, y aprobar los indicadores de resultados. Todas sus decisiones las toma a través de un Comité[12], el cual encabeza el titular de la SEDESOL, también lo integran seis académicos, y un secretario ejecutivo.

Considerando lo antes descrito, hay que mencionar que la CONEVAL coordina todas las evaluaciones de Oportunidades, ya sean internas o externas, lo que pone en tela de juicio la objetividad y por lo tanto la confiabilidad de las evaluaciones hechas al programa, puesto que ello se presta a que las cifras se maquillen, cabe mencionar que no decimos que así sea, sin embargo si se presta a ello.

Algo de gran relevancia que menciona la última evaluación es, que el programa de Oportunidades, si es evaluado, sin embargo a excepciones, la mayoría de las observaciones hechas a el diseño e implementación del programa no se han convertido en acciones, es decir, no hay un FODA completo, ya que se sabe cuales son las fortalezas, las debilidades, más no se ha transitado en buscar las oportunidades para traducirlas en acciones; a pesar de ser esto último lo más importante, ya que de nada sirven los procedimientos anteriores si no se concluye en acciones que ayuden a incrementar la calidad del programa; otro dato significativo es que tras haber tenido una evaluación no se reformula el programa, esto viene a confirmar lo antes descrito[13].

Así Oportunidades se ha ubicado como uno de los programas más exitosos de la política social mexicana, muestra de ello es que como lo dice Robert Zoellick presidente del Banco de México más de 185 países han venido a México a aprender de este programa, llegando a aplicarse en más de 30 países, es innegable el avance que se ha venido dando en la política social mexicana a través de este programa, pero si bien es cierto que se ha dado un gran paso al transitar a la evaluación, también lo es que estas habrán de perfeccionarse y de trasparentar los métodos que se utilizan para poder emitir resultados cien por ciento confiables.

De igual forma se tendrá que transitar a la inclusión de la opinión de las personas que trabajan directamente con la población objetivo, al igual que se tendrán que hacer modificaciones y adaptaciones según la entidad federativa que se atienda; ya que a través de una entrevista realizada, nos pudimos percatar que los operadores del programa Oportunidades desconocen las evaluaciones externas que se llevan acabo, ya que no participan en ellas, no conocen sus resultados y mucho menos realizan acciones para fortalecer el programa, puesto que todo esto se maneja en la más alta jerarquía del organigrama, dejando por un lado a las piezas claves, es decir no tomando en cuenta a las personas que interactúan directamente con el ciudadano[14].

Conclusiones

Oportunidades es un programa que se ha contado desde su origen con un seguimiento de administración en administración, lo cual ha permitido que este se vaya enfocando y vaya cumpliendo sus objetivos, al igual que logre fijarse metas a largo plazo, y parte de esas metas tendrá que ser el de perfeccionar una de sus más importantes herramientas, la evaluación.

De gran importancia es que ya se cuente con evaluaciones externas en este programa, sin embargo estas deben de contar con requisitos específicos y rigurosos para así poder garantizar su confiabilidad y objetividad, por lo que creemos que en cuanto a evaluaciones externas estas se tendrán que deslindar de la CONEVAL, ya que esta como ya lo hemos mencionado es aparte de la administración pública federal y es coordinada por la SEDESOL, por lo que el grado de confiabilidad desciende considerablemente.

Por otro lado será necesario que se integren y se tomen en cuenta a los operadores de Oportunidades, ya que son ellos quienes mejor conocen el sentir de los beneficiados, y quienes pueden observar las fortalezas y debilidades del programa en el día a día, esto significa que las decisiones no e deben tomar solamente en un comité nacional, en donde oligarquicamente solamente se tomen en cuenta las opiniones de las más altas jerarquías, ya que esto genera que se de un distanciamiento con las sociedades; no hay que dejar pasar que las evaluaciones se deben de dar a conocer más intensamente, con un mayo énfasis en quienes son parte del programa.

De nada sirven las evaluaciones si no se toman en cuenta las recomendaciones, ya que es precisamente el objetivo de las mismas, es decir lo que se pretende es encontrar fortalezas y debilidades para que se tomen acciones que puedan convertir estas últimas en oportunidades que coadyuven a incrementar la calidad de Oportunidades, se debe de romper con ese esquema de evaluar solamente por evaluar, se debe de evaluar pero para poder finalizar el ciclo, es decir se deben de tomar en cuenta las recomendaciones para hacer de oportunidades un mejor programa.

De esta forma tenemos que Oportunidades ha tenido una transición incompleta, tendrá que esforzarse para poder que todas sus características realmente sean el deber ser, y no se distorsionen con la práctica, para toma ventaja de ellas, es decir la brecha aún es amplia, sin embargo no es imposible de cerrar, para ello e tendrá que gestionar y concienciar a todos sus integrantes, y seguir en la idea de perseguir el bien común, dejando aún más de lado los intereses personales, puesto que estos e asoman algunas veces.

Bibliografía

Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, Campus Ciudad de México (2007), Evaluación de consistencia y resultados 2007. Programa de Desarrollo Humano Oportunidades. Resumen ejecutivo, México DF., CONEVAL.

Manual ciudadano (2007), México, SEDESOL.

Many, Ives y Thoeny Jean-Claude (1992), Las políticas públicas, España, Ariel ciencia política.

Moore, Mark (1993) Anatomía del problema de la heroína: un ejercicio de definición del problema, México D.F., Miguel Ángel Purrúa.

Pichardo Pagaza, Ignacio (2008) Introducción a la nueva administración pública de México, México D.F., Instituto Nacional de Administración Pública.

Fuentes electrónicas

Secretaría de Desarrollo Social y Sustentable (2008) Misión, Visión y Valores, consultado el día 03 de julio de 2008 en: http://laip.sinaloa.gob.mx/LAIP/Secretaria/SPD /organizacion/miviva/

SEDESOL (2008) ¿Quiénes somos?, consultado el lunes 02 de julio de 2008 en: http://www.sedesol.gob.mx/index/index.php?sec=10&len=1

Anexo I

Organigramas
· Organigrama del Programa de Desarrollo Humano Oportunidades.

· Organigrama de Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL).
Comité Directivo, miembros consejeros:
Act. Ernesto Cordero Arroyo : Secretario de Desarrollo Social, Presidente€.Investigadores Académicos
Dr. Agustín Escobar Latapí: Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social-Occidente, Consejero.
Dr. Fernando A. Cortés Cáceres: El Colegio de México, Consejero.
Dra. Ma. Graciela Freyermuth Enciso: Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social-Sureste, Consejero.
Dr. Juan Ángel Rivera Dommarco: Instituto Nacional de Salud Pública, Consejero.
Dr. Félix Acosta Díaz: El Colegio de la Frontera Norte, Consejero.
Dra. Graciela Ma. Teruel Belismelis: Universidad Iberoamericana, Consejero.ÓRGANO DE VIGILANCIA
Lic. Samuel Alcocer Flores: Comisario Público Propietario ante el CONEVAL.
Lic. Alejandro González Roldan: Comisario Público Suplente ante el CONEVAL.


NOTAS: Es importante señalar que no se anexan los organigramas de SEDESOL, y de su delegación en el estado de Sinaloa porque la información no esta disponible por el momento.

Anexo II

Entrevista

Datos:
Entrevistada: Lic. Katia Picos.
Cargo: Atención Ciudadana, Oportunidades.
Día de la entrevista: Jueves 5 de junio de 2008.
Lugar: Oficinas del Programa de Desarrollo Humano Oportunidades.

Cuestionario:
1. ¿Cuál es la frecuencia en las evaluaciones del programa de Oportunidades? Desconozco la frecuencia de ellas, sin embargo la última fue el año pasado.

2. ¿Existen evaluaciones que midan el impacto del programa solamente para el Estado de Sinaloa? Sí, existen dos, una cada dos meses, se llama “Seguimiento de Indicadores Operativos”, en donde evaluamos como se operó el programa y que se entregó, otra es el llamado “Punto Centinela”, que se lleva acabo cada seis meses, donde personal de Oportunidades va a las comunidades y realiza encuestas, para constatar como se ha aplicado el programa.

3. ¿Qué objetividad, o confiabilidad puede tener la última evaluación llevada acabo a Oportunidades por el Tecnológico de Monterrey campus Ciudad de México, si esta fue coordinada por el CONEVAL, si este último pertenece a la administración pública federal? Creo que si una institución pública y una institución privada tienen un mismo resultado respecto a los resultados de Oportunidades, entonces se puede tener confianza, y creo que es por ello que este programa ha trascendido de administración en administración.

4. Evaluar exige reformular. Nosotros no tenemos acceso a ello, supongo que después de cada evaluación el Comité Técnico Nacional se reúne, y deciden que hacer.
5. ¿Cuál es el seguimiento que se les da a las observaciones hechas por el organismo evaluador? Eso le corresponde al Comité Técnico Nacional, nosotros solo realizamos las acciones que el manual nos marca.

6. ¿Porqué se la evaluación a las familias es de cada 6 años? Es según la administración y el año en que la familia se incluyó al programa, hay familias que se evalúan cada 5 y 6 años y otras cada 8 y 9 años.

NOTAS: Notamos un gran desconocimiento de las evaluaciones del programa, ya que no había un conocimiento certero de lo que implica la evaluación externa, de igual forma pudimos notar un gran apego al manual y poca libertad para solucionar problemas, esto debido a que a la hora de que la Licenciada contestaba las preguntas recurría frecuentemente al manual, lo que evidenciaba aparte de su gran apego cierto desconocimiento.


[1] Véase Anexo II
[2] Moore, Mark (1993) Anatomía del problema de la heroína: un ejercicio de definición del problema, México D.F., Miguel Ángel Purrúa, P. 199
[3] SEDESOL (2008) ¿Quiénes somos?, consultado el lunes 02 de julio de 2008 en: http://www.sedesol.gob.mx/index/index.php?sec=10&len=1
[4] Manual ciudadano (2007), México, SEDESOL.
[5] Secretaría de Desarrollo Social y Sustentable (2008) Misión, Visión y Valores, consultado el día 03 de julio de 2008 en: http://laip.sinaloa.gob.mx/LAIP/Secretaria/SPD/organizacion/miviva/
[6] Ibidem
[7] Pichardo Pagaza, Ignacio (2008) Introducción a la nueva administración pública de México, México D.F., Instituto Nacional de Administración Pública, P. 62.
[8] Ibidem
[9] Véase Anexo I, para ver el organigrama.
[10] Many, Ives y Thoeny Jean-Claude (1992), Las políticas públicas, España, Ariel ciencia política, P. 195.
[11] Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, Campus Ciudad de México (2007), Evaluación de consistencia y resultados 2007. Programa de Desarrollo Humano Oportunidades. Resumen ejecutivo, México DF., CONEVAL, P. 2.
[12] Véase Anexo I.
[13] Véase Anexo II, pregunta 4.
[14] Véase Anexo II.

miércoles, 18 de marzo de 2009

La política deliberativa y la experiencia brasileña del presupuesto participativo


Se puede presumir que el interés público es aquello que
los hombres escogerían si vieran claramente, pensaran
racionalmente y actuaran desinteresadamente.
Walter Lippmann

Introducción

En una democracia la deliberación de los ciudadanos representa que estos participen activamente en la vida pública y que las políticas gubernamentales realmente se adapten a sus necesidades. La política deliberativa es una concepción de Jürgen Habermas, teórico alemán que es considerado como el último representante de la escuela de Frankfurt[1].
Este autor posee un pensamiento que se distingue de quienes anteriormente pertenecieron a esta corriente de pensamiento, pues personalidades como Horkheimer y Adorno pensaban que el proyecto de la modernidad había terminado, sin embargo Habermas sostiene que si bien es cierto este se encuentra en graves dificultades aún se sostiene, y se debía de rescatar.
A raíz de esa notable diferencia de pensamiento Habermas ha elaborado gran cantidad de propuestas para las sociedades actuales, sin embargo para efectos de esta investigación nos basaremos en la ya mencionada política deliberativa, por lo que hemos dividido este trabajo en dos partes, la primera se titula la política deliberativa en donde exponemos la teoría de este autor y tratamos de incluir nuestras opiniones particulares, ya que creemos que no le da importancia a variables muy influyentes y que ve a esta teoría como una panacea. La segunda parte se titula la experiencia brasileña de los presupuestos participativos, tomamos este caso como modelo de lo que puede llegar a representar la implementación de la política deliberativa.
De esta forma pretendemos dar un panorama global, pues complementamos la teoría con un una experiencia exitosa, logrando mostrar las ventajas y las limitaciones del instrumento, con el fin de que se observe que tan factible es su implementación.

Política deliberativa

Actualmente hablar de democracia es cosa de todos los días, sin embargo los académicos se han encargado de adherirle apellidos como directa, representativa, participativa e incluso deliberativa. El verdadero problema de esta multiplicidad de variables es que muchos de los ciudadanos hacemos uso indistintos de las mismas, y todo se debe a que en la mayoría de los casos practicamos una mezcla de cada uno de los modelos a los que se refieren a este segundo nombre de la palabra democracia.
Debemos de iniciar recordando que en la polis griega se tomaban decisiones después de haber “deliberado” sobre los pros y los contras de una propuesta, delibera quien efectúa un análisis exhaustivo de una variedad de alternativas. De esta forma tenemos que la palabra deliberación se practico primero en la vida pública de los ciudadanos que en la privada (Cortina, 2004:1).
En término de deliberación ha sido retomado por Habermas, de tal forma que a pasado a ser parte importante del pensamiento de este autor, pues lo a adaptado a las necesidades de las sociedades actuales. De esta forma Habermas ha creado la teoría de la política deliberativa, la cual parte de la idea de que la política es una actividad de todos los ciudadanos, los cuales la practican a través de la acción comunicativa. De esta forma Habermas desecha la idea de que la política debe de ser un monopolio institucional.
La política deliberativa se puede entender a través del siguiente diagrama:

Política deliberativa
Espacio público
Espacio público
Poder Social
Poder Comunicativo
Poder Administrativo
(Informal)
(Formal/Institucional)

Nota: El cuadro no se puede publicar como lo realice originalmente, por ello les pido se comuniquen conmigo.
Fuente: Elaboración propia mediante la información del curso de Teoría Política III.

En una primera instancia la política deliberativa requiere que se de una deliberación entre la sociedad civil[2] en el espacio público informal, en este proceso los ciudadanos critican las acciones gubernamentales, generan propuestas y demandas, sin embargo no hay que olvidar que todo lo que ahí se trata tiene que ver con la polis, después de que se realiza este primer paso los partidos políticos son los encargados de llevar las conclusiones del paso anterior al espacio público formal, el cual por excelencia lo conforman la cámara de diputados y de senadores, para que desde ese lugar se toman las decisiones finales tomando en cuenta lo que opinó la ciudadanía.
En esta deliberación se trata de pasar de un “yo quiero” a un “nosotros necesitamos”, es decir, lo que se pretende es crear un consenso entre los ciudadanos, los cuales en un principio tratan de perseguir sus intereses particulares, y la diferencia de la política deliberativa es que trata de que se cree un interés común, a diferencia de la política agregativa la cual trata de que los intereses particulares se vayan agregando.
Después de pasar por el proceso de formalización se pasa a lo que Habermas llama la acción política (Velasco, 1996:15), la cual se trata de decidir a través de la palabra sobre el bien común.
A pesar de que la política deliberativa pareciera ser una panacea esta tiene grandes debilidades. Lo primero que hemos notado es que Habermas no le da prioridad a la necesidad de contar con un mínimo de información, lo cual permitiría que la ciudadanía delibere con la certeza de obtener conclusiones racionales.
Respecto a lo anterior, Habermas es claro cuanto señala que para los fines de la política deliberativa basta con que la ciudadanía pueda emitir una opinión (Habermas, 1996). Opinar implica exteriorizar una concepción personal, la cual generalmente carece de argumentos, ya que cuando se obtienen fundamentos, pasa de ser una opinión a ser ciencia. A pesar de estos argumentos creemos que es necesaria una dosis de racionalidad para poder llegar a consensos que respondan al interés común y creen alternativas viables.
Si algo debemos de tomar en cuenta respecto al tiempo es que no hay. De esta premisa se desprende que la política deliberativa al absorber gran cantidad de tiempo en tratar de consensuar entre los individuos mediante el lenguaje suele ser remplazada por el método de la mayoría relativa, pues este suele ser más practico al someter a votación las diferentes alternativas, de tal forma que la que resulte con mayor cantidad de votos será la que se llevará acabo.
En México, según nuestra concepción, la democracia se limita a ser un método de elección de representantes, los cuales son elegidos por mayoría relativa o por representación proporcional mediante un proceso electoral. Quienes resultan electos adquieren el monopolio de la toma de decisiones, sin importar el impacto que estas representen.
Al inicio de este trabajo hablábamos de los muchos apellidos que se le han impuesto a la democracia, por lo que tomando en cuenta lo antes descrito debemos de analizar si en nuestro sistema político hay cabida para la practica de la política deliberativa, si políticamente es viable su práctica, tomando en cuenta que suele invadir algunas de las atribuciones de nuestros representantes, y cuál es la disposición participativa por parte de la ciudadanía.
Creemos que a práctica parcial de la política deliberativa es posible, por parcial nos referimos a que esta propuesta viene a complementar y no a sustituir los sistemas preexistentes, es decir, es prácticamente imposible cambiar la forma de toma de decisiones del Congreso de la Unión[3] pues llegar a un consenso entre 500 diputados a través de recursos lingüísticos es muy utópico. Sin embargo la política deliberativa puede funcionar en las comunidades, de tal forma que estas lleguen a consensos respecto a propuestas o demandas que deberán ser atendidas por las autoridades gubernamentales, debemos de considerar que los aspectos fundamentales como la política económica deben de quedar fuera de la deliberación ciudadana, pues requieren de ciencia y no de opinión.
Por otro lado, la disposición de la ciudadanía depende prácticamente del nivel de desarrollo de su capital social[4], pues este es el conjunto de valores que permite que una sociedad participe. Esta disposición también se encuentra condicionada por la capacidad individual de generar opiniones autónomas; para que esta autonomía pueda ser real es necesario que los medios de comunicación sean lo mas objetivos posible, y que se publique la información mínima necesaria.
No podemos dejar de lado el papel de los partidos políticos, los cuales deben de olvidar la vieja máxima de “conmigo o contra mi”, y dejaran de ser maquinarias electorales, para llevar acabo su verdadera función, es decir que fueran realmente la conexión entre el espacio público informal y el espacio público formal.
Sin embargo creo que a niveles macros es muy utópico creer que la política deliberativa se puede llevar a la práctica al pie de la letra, pero si es factible que esta ayude a legitimar algunas de las acciones gubernamentales, dándole la oportunidad a los ciudadanos de expresar sus demandas y de proponer políticas públicas que realmente respondan a sus necesidades fundamentales.
Un ejemplo de aplicación de la política deliberativa es el caso de Porto Alegre en Brasil, en donde se creo el programa de los Presupuestos Participativos, el cual se ha replicado en el resto del mundo principalmente en la sociedad europea, ya que es sumamente efectivo.

El presupuesto participativo en Porto Alegre, Brasil

Las democracias modernas se enfrentan constantemente a la falta de legitimidad, transparencia y rendición de cuentas, de credibilidad y a querer abarcar todo. Estos son sólo algunos problemas que se acrecientan constantemente. Como respuesta a estas fallas se crearon los presupuestos participativos, que pretenden reducir la distancia entre representantes y representados, ser un sistema de rendición de cuentas y lograr aumentar la credibilidad de los gobernados al cumplir con los compromisos que se vayan creando.
El presupuesto participativo es un método mediante el cual los ciudadanos de una comunidad deciden en que se va a invertir una parte del presupuesto municipal, este proceso implica tres criterios: 1) participación, en donde los ciudadanos tomarán parte del proceso de toma de decisiones y deliberaran hasta llegar a un consenso, 2) organización a nivel local, pues se deben de crear asambleas ciudadanas y 3) continuidad, es decir este proceso debe de repetirse durante todas sus etapas.
La implementación de este instrumento inicia con una convocatoria emitida por el poder ejecutivo, esto es seguido por un proceso de organización municipal, ya que es necesario que el municipio se divida territorialmente en varias áreas, esto con el fin de hacer más eficiente el proceso, al finalizar la división se procede a formar asambleas ciudadanas en las cuales se elegirá a un representante, quienes resulten electos se reunirán en comisiones para jerarquizar algunos proyectos.
Al finalizar estas etapas del presupuesto participativo se obtienen diversas alternativas, de las cuales las asambleas deben de escoger la que mejor se adapte a sus necesidades, esto se lleva acabo en el espacio público informal mediante la deliberación de los ciudadanos a través del lenguaje.
De esta forma los acuerdos pasan al poder legislativo, es decir al espacio público formal y quien cumplen el papel de interlocutor es el ejecutivo, pues los representantes de cada asamblea le hacen saber lo acordado para que se realice un escrito formal y de esta forma se pase a las cámaras. Debemos de considerar la presencia gubernamental como facilitador de información durante todo el proceso, se limita a esta función ya que durante las asambleas no tiene voto. Para finalizar con la implementación del presupuesto participativo el ejecutivo debe de realizar lo aprobado por la ciudadanía y el poder legislativo.
Lo que se intenta es conjugar la democracia representativa con la democracia directa mediante la participación de los ciudadanos. En el caso de Porto Alegre el proceso para la implementación de los presupuestos representativos se inició con las reformas de 1988, en las cuales se estableció la democracia semi-directa y se amplió el papel del municipio (Vite, 2005). Aunque gran cantidad de los aspectos plasmados en la constitución no se han llevado a la práctica hay que reconocer que marco la pauta para la innovación.
De esta manera Porto Alegre fue el primer municipio en implementar los presupuestos participativos, para que se llevara acabo este proceso se dividió a la ciudad en 16 áreas, en las cuales se crearon asambleas en las cuales se eligieron dos representantes. Los representantes de cada asamblea participan en plenarias donde se jerarquizan algunos de los proyectos, hay que mencionar que el gobierno esta siempre presente con el fin de facilitar la información, recordemos que en la parte que antecede este apartado hablamos de la importancia de tener información mínima para poder opinar.
Después de pasar por todo este proceso se otorgan las primeras cifras de la parte del presupuesto que le corresponderá a cada comunidad, por lo que los ciudadanos de 16 años en adelante se reúnen en las asambleas en las cuales deliberan hasta llegar a un consenso en cuanto a lo que se desea realizar, es importante destacar que se elabora una lista de prioridades, y se va dejando para años posteriores lo que no fue elegido en ese momento.
El siguiente paso es comparar lo que se eligió con el presupuesto que manda la federación, en caso de alguna disparidad se realiza otra asamblea, terminado este proceso en donde se delibera en el espacio público informal y se requiere una nutrida participación ciudadana se pasan las conclusiones a el poder legislativo, en donde se aprueban, ya en un espacio público formal.
A continuación el ejecutivo tiene la responsabilidad de ejecutar lo que se ha aprobado, y para que haya una verdadera rendición de cuentas, este poder se ve obligado a rendir un informe ante las asambleas para informar lo que se hizo y en dado caso de que no se haya podido lograr con el objetivo, se debe de dar una explicación detallada de por que no se llevo acabo lo acordado. En todo el proceso se encuentra el gobierno como facilitador de información, hay que recordar que en las asambleas no tiene voto.
Considerando lo antes mencionado nos podemos dar cuenta que el presupuesto participativo y en si la política deliberativa es apta para niveles locales, pues no se intentado siquiera reproducir esta experiencia a nivel federal. Por otro lado no debemos de olvidar la importancia de la información, para que no exista el desinterés ciudadano que Habermas desconocía.
Otro aspecto que hay que destacar es que las diversas experiencias de presupuesto participativo nos confirman la tesis de que los ciudadanos sólo pueden tomar decisiones en aspectos que no son fundamentales, en este aso en particular solo se utiliza para decidir obra pública. De esta forma tenemos que la política deliberativa a través de instrumentos como los presupuestos participativos viene a ser una respuesta positiva a las fallas democráticas.

Consideraciones Finales

La política deliberativa viene a reforzar nuestro sistema de toma de decisiones, ya que le otorga la posibilidad de crear políticas públicas que realmente respondan a las necesidades de la población, por otro lado incentiva la participación ciudadana, logrando que esta se involucre en los asuntos de la polis. A raíz de la motivación que es capaz de trasmitir a las sociedades se desarrolla el capital social de las mismas, logrando una mejor calidad de vida.
Hay que ser muy claros y reiterar que este sistema no viene a sustituir al preexistente, viene a complementarlo y a subsanar fallas democráticas, pues permite a través de instrumentos como el presupuesto participativo rendir cuentas y lograr transparentar los recursos con los que cuenta la administración pública, lo que a su vez se traduce en credibilidad.
De esta forma el gobierno puede llevar acabo acciones fundamentadas, y lograr oponer una legitimidad popular al capturar la confianza de quienes no votaron por los que en ese momento detentan el poder. Este procedimiento también acorta la distancia entre gobernantes y gobernados pues permite un contacto más directo con los mismos, y ayuda a cumplir las promesas de campaña.
Sin embargo a pesar de lo bien que suenan las bondades de la política deliberativa y en específico del presupuesto participativo habrá que tomar en cuenta sus deficiencias que muchas veces radica en la falta de información, o mejor dicho de la falta de una opinión autónoma, pues muchas veces suelen influir organizaciones con intereses particulares lo que dificulta que se llegue a un consenso.
Otro de los aspectos a corregir es la resistencia de los dirigentes por ceder parte de sus facultades a la población, sin embargo este instrumento es perfectible lo cual garantiza que se adapte a las sociedades cambiantes y que en realidad sea una respuesta positiva a las diferentes demandas ya sean de la ciudadanía o del mismo gobierno, por lo que no resta mas que seguir trabajando y tratar de implementar acciones como las antes mencionadas para lograr obtener una mejor calidad de vida y un país mucho más participativo.


Bibliografía


Habermans, Jürgen (1996) La inclusión del otro. Estudios de teoría política, Barcelona España, Paidós Básica.

Sartori, Giovanni (1987) ¿Qué es la democracia?, México, DF, Taurus.

Vitale, Denise (2005) Reforma del estado y democratización de la gestión pública: la experiencia brasileña del presupuesto participativo, en revista del CLAD Reforma y Democracia, Núm. 33 Caracas.


Fuentes electrónicas:

Cortina, Adela (2004) Democracia deliberativa, consultado en: http://www.etnor.org/, el día 15 de noviembre de 2008, ETENOR.
[1] Es una corriente de pensamiento que engloba un gran número de investigaciones como económicas, sociológicas, filosofía entre otras. Los temas principales de esta escuela son su visión de la modernidad, la razón y el progreso, hasta hoy ha habido tres generaciones de investigadores, siendo Habermas en representante de la última generación.
[2] Por sociedad civil se entiende todo lo que no es Estado, y por lo tanto mantiene su independencia, sin embargo esto no implica que no se pueda trabajar en conjunto o coincidir en algunos aspectos.
[3] El proceso de toma de decisiones en el Congreso de la Unión se da mediante el método de mayoría relativa, se somete a votación la propuesta y si es apoyada por el 50% de los diputados más uno (salvo excepciones establecidas por la constitución mexicana) se aprueba y se pasa a las instancias correspondientes para su ejecución.
[4] El capital social se puede definir como una serie de valores y capacidades de los individuos los cuales forman criterios en la población que conlleva a que esta participe o no en los procesos participativos, ya que en su conjunto forman una actitud social que los lleva a enfrentar los diversos problemas colectivos.

domingo, 15 de marzo de 2009

Alcances y limitaciones de la participación ciudadana en los municipios latinoamericanos




“En el caso de América Latina,
la mas desigual de todas las
regiones, la participación es una llave maestra para
que los pueblos recuperen su voz"[1].

Introducción

La participación ciudadana ha generado la esperanza dentro de las administraciones públicas municipales de América Latina de ser un instrumento que viene a complementar los esfuerzos del estado y del mercado, los cuales están orientados a buscar un mejor desarrollo social y ante todo el bien común. De esta forma la participación ciudadana viene a ser parte de las soluciones de las múltiples demandas sociales con la innovación de que ahora las mismas sociedades son parte de las respuestas a las mismas.

Sin embargo la participación ciudadana no es ni será el mecanismo que venga a solucionar todos los problemas pero si es un instrumento más con el cual se puede contar. Para saber cuales son los alcances y limitaciones de los procesos de participación ciudadana dividimos este trabajo en tres partes, la primera lleva por nombre la participación ciudadana en América Latina en donde damos un recorrido histórico del surgimiento de este mecanismo y el porque del mismo, haciendo énfasis en la región latinoamericana, enseguida se analizan las condicionantes de los procesos participativos los cuales han sido aprendizajes de experiencias exitosas, aquí se toma como referencia el caso de los presupuestos participativos de Porto Alegre y se mencionan los prerrequisitos de los procesos participativos como la movilización de la ciudadanía, al capital social, la motivación pública y la acción gubernamental, seguido de ello tenemos los alcances y las limitaciones de la participación ciudadana las cuales tienen gran relación con las condicionantes.

De esta forma nos podemos percatar que los resultados de los procesos de participación ciudadana tienen como resultado respuestas a las demandas prioritarias de la sociedad, le otorga a la misma capital social y subsana algunos de los problemas democráticos principalmente el de la representación, sin embargo de descuidar alguno de sus aspectos dicho proceso estaría orientado a intereses individuales, a clientelismo político y debilitaría la autoridad gubernamental.

La participación ciudadana en América Latina

El concepto de participación tiene sus orígenes en los años cincuenta[2], siendo los primeros en adoptarlo los organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas y el Banco Mundial, en primera instancia fue un instrumento para el combate a la pobreza para posteriormente utilizarlo como un mecanismo democratizador; a pesar del peso del nuevo concepto aún existía una gran distancia entre lo que se hacia y lo que se decía, pues las practicas participativas de orden internacional eran excluyentes, ya que nuca se le permitió a la ciudadanía participar directamente en la toma de decisiones.

Lo que se entendía por participación en los años noventa era que la sociedad civil actuara dentro del estado pero sin capacidad de decisión, es decir no se le daba autonomía. En este contexto la participación quedó reducida a aspectos técnicos y de gestión. Aquí hemos mencionado el concepto de sociedad civil, este surge a partir de la dicotomía Estado-sociedad, dándole el termino civil a todo lo que no pertenecía al estado, así pues citando a Rodríguez el concepto más sencillo de sociedad civil es: “Todo lo que no es Estado y que mantiene su independencia del mismo, sin que esto elimine la posibilidad de coincidencias, la construcción de alianzas o trabajo en conjunto[3]”. La importancia de este término es que quienes principalmente toman parte dentro de los procesos participativos son las organizaciones internacionales, la sociedad civil y el estado.

Por tanto ahora podemos contar con una participación ciudadana independiente la cual siguiendo a Pérez Brito se define como la vinculación de los ciudadanos colectiva o individualmente en los procesos de toma de decisión de los programas o acciones de gobierno. Por otro lado encontramos a Canto quien nos dice que “por participación se entiende el proceso a través del cual distintos sujetos sociales y colectivos, en función de sus respectivos intereses y de la lectura que hacen de su entorno intervienen en la marcha de los asuntos colectivos con el fin de mantener, reformar o transformar el orden social y político[4]”. Por tanto, entendemos que la participación ciudadana es la incidencia que tenga las sociedades en los asuntos públicos de su comunidad, es decir que tanto se involucren en la resolución de un problema de la misma o bien intervengan en la toma de decisiones orientadas a cambiar cierto aspecto de su localidad.

De esta forma se podría decir que la participación ciudadana se ha puesto de “moda” en América Latina, de tal forma que en los procesos electorales que se llevaron acabo entre 2006 y 2007 prácticamente existió un consenso entre los contendientes ya que en todas las propuestas de campaña se hablaba de ella, y de que esta debía de estar presente en todas las agendas gubernamentales; de esta forma durante los últimos veinticinco años el estado opresivo, controlador e inflexible a transitado a ser un gobierno flexible e incluyente, esto al crear mecanismos de expresión que sin duda han mejorado la relación Estado-sociedades[5], esta relación es mejor gracias a los mecanismos que facilitan la expresión de la última de las partes, lo anterior sienta las bases para una verdadera gobernabilidad democrática la cual se caracteriza por respuestas negociadas, eficaces y eficientes a las demandas de la población.

Sin embargo el reclamo de participación en los procesos de decisión de una política pública es ahora una exigencia de la ciudadanía de los países de América Latina, la cual no nació de la nada, sino responde a condiciones particulares de su región tales como la ineficiencia e ineficacia de las políticas públicas contra la pobreza y el alarmante incremento de la misma, la desconfianza en la política y en los políticos, al igual que a la corrección de los errores que una democracia trae implícitos principalmente los defectos de la representación. De lo que se trata es que a partir de procesos participativos se creen propuestas que en cierto momento pasaran a ser acciones que den como resultado la resolución de las demandas apremiantes de la sociedad.

De esta forma tenemos que el Estado y el mercado no son los únicos que cuentan con poder a la hora de resolver los problemas de las sociedades, ya que ahora resulta indispensable tomar en cuenta a la sociedad y ceder cierto poder para que la misma pueda tomar parte de la solución. Coincidimos con canto al percatarnos que aunque al parecer este deber ser no cuenta con ninguna carencia habrá que aclarar que la participación ciudadana hasta el momento no es un mecanismo que resuelva todo, pues su área de acción no incluye los rubros determinantes del desarrollo social ejemplo de ello es que la sociedad no tiene ninguna ingerencia en los aspectos económicos importantes de una localidad tales como la generación de empleo entro otras.

En un proceso participativo intervienen varios factores, los más importantes son el capital social, el estímulo público y la acción, a continuación se tratara de otorgar un panorama de estas variables que influyen directamente en el éxito o fracaso del proceso de participación ciudadana.

Condicionantes de un proceso participativo

América Latina ha sido escenario de gran cantidad de procesos participativos, hay algunos como los presupuestos participativos en Porto Alegre que son considerados exitosos, estos últimos nos han dejado grandes enseñazas que habrá que tomar en cuenta a la hora de innovar e intentar aplicar uno diferente.

Por otro lado existen dos enfoques de participar, en primera instancia encontramos el “sentido integrador de `ser participe de´, es decir recibir o disponer de servicios, o en el de `tomar parte en´ que se refiere a la capacidad colectiva para promover iniciativas de dinamización de la vida social lo que supone una profundización de la práctica participativa[6]” ; en este trabajo entenderemos a la participación en el enfoque de “tomar parte en” ya que es aquí donde la sociedad no permanece pasiva y toma o bien se le otorga la posibilidad de ser parte de la solución o el cambio que se desea.

Uno de los aprendizajes que las prácticas exitosas nos han dejado es la necesidad de cumplir ciertos prerrequisitos a la hora de iniciar una practica participativa, por ello siguiendo a Kliksberg aparece como condición básica para la participación en América Latina la movilización de los pobres, lo cual nos lleva a una segunda condición la preexistencia de capital social y cultural, una siguiente condición es contar con lo necesario para institucionalizar dicha participación, por otro lado todo proceso participativo debe ser para si mismo un proceso de aprendizaje[7]; también es importante anexarle a la concepción de Kliksber la necesidad de contar con la información adecuada ya que las campañas en los medios de comunicación a lo mucho dan un panorama de los puntos más importantes en los que se esta trabajando más no dotan la información necesaria para que la ciudadanía participe también es importante tomar en cuenta la iniciativa gubernamental pues de ella depende que se de o no un proceso participativo.

Si bien es cierto que en los años noventa lo único que se seguía eran los supuestos económicos es necesario reconsiderar una vez más esta concepción; ya que la historia le ha dado la razón a quienes suponían que el enfoque económico no era lo único para mejorar el desarrollo social, tal es el caso Argentino, en donde en esa misma década aumentaba su PIB, sin embargo sus niveles de pobreza no disminuían, el ejemplo anterior nos muestra como los indicadores económicos no bastan para poder generar un mayor desarrollo social, la respuesta que el mismo Kliksber y otros autores le dan a este tipo de casos es la falta de inclusión del “capital social”.

Así pues el capital social toma particular relevancia a la hora de hablar de factores de desarrollo, este tiene por lo menos cuatro dimensiones: la primera es el clima de confianza entre las relaciones interpersonales, la segunda dimensión es la capacidad asociativa, seguido de la conciencia cívica que se refiere a la actitud de los individuos ante los problemas colectivos, y por último son los valores éticos que predominan en una sociedad. Quien determina el capital social son las mismas sociedades, siendo la desigualdad un factor trascendental para ello, si en las sociedades como las latinoamericanas hay mucha desigualdad las personas sentirán cierta violación a las reglas elementales lo que mermará la construcción de su capital social y por tanto de su desarrollo.

De esta forma podríamos definir al capital social como una serie de valores y capacidades de los individuos los cuales forman criterios en la población que conlleva a que esta participe o no en los procesos participativos, ya que en su conjunto forman una actitud social que los lleva a enfrentar los problemas colectivos de los cuales hablábamos.

Como lo habíamos mencionado otro de los prerrequisitos de vital importancia es la motivación pública, por ella se entiende la iniciativa que el estado tenga, y su capacidad para institucionalizar la participación pero sobre todo su disposición a llevar a la práctica lo acordado, en otras palabras la motivación pública es la disposición de las autoridades de poner en práctica un proceso participativo aceptando o rechazando todo lo que ello conlleva. Cuando un gobierno decide llevar acabo un proceso participativo ello lleva implícita la necesidad de ceder parte de su poder y su control a la sociedad, de igual forma es necesario enfatizar que el inicio, el éxito o el fracaso de un proceso participativo requiere de la iniciativa del gubernamental ya que sin su disposición nada se puede hacer.

Por otro lado también de esa disposición depende que lo acordado en asambleas ciudadanas se lleve a la práctica, y de esa acción que en determinado momento lleva acabo el gobierno determinará que las sociedades continúen participando, ya que se crea confianza o al inversa desconfianza en que su colaboración realmente esta siendo tomada en cuenta. Retomando el caso de Porto Alegre este ejemplifica lo que se ha mencionado anteriormente, ya que para que se de un presupuesto participativo los ciudadanos se reúnen en asambleas donde discuten las prioridades, al tenerlas el municipio se encarga de realmente usar los recursos públicos en lo que han decidido las sociedades[8].

Alcances y limitaciones de la participación ciudadana

Acertadamente Canto menciona que los alcances de la participación ciudadana son principalmente: “proporciona información sobre el ambiente social en el que se ejecutarán las actividades de desarrollo, revela de manera más eficiente las preferencias de los usuarios, generan aprendizajes sociales e innovación[9]”, de esta forma las políticas públicas formuladas a partir de la participación ciudadana realmente están orientadas a responder las demandas más importantes de la sociedad, ya que la jerarquización de la prioridad de los problemas esta echa según la vivencia de los ciudadanos, también el proceso participativo deja aprendizajes que pueden ser aplicados en otras administraciones de tal forma que se va mejorando día con día.

Otra de las ventajas mencionadas por Canto es la de “(…) fortalece a las instituciones locales, genera mayor credibilidad y legitimidad sobre las evaluaciones, contribuye a mejorar la eficiencia de las instituciones locales[10]”, esta afirmación trae consigo el supuesto de una sociedad organizada, que presiona y pide que se rinda cuentas, a través de esta rendición de cuentas un gobierno se legitima, genera confianza y por lo tanto asegura su permanencia en el poder.

También Canto nos menciona que la participación ciudadana “genera formación de capital social, fortalece la competitividad sistémica de la región o localidad, contribuye a la formación y/o fortalecimiento de identidad local o regional[11]”, es aquí donde podemos observar al relevancia que tiene la cultura, los valores y las tradiciones que identifican y por tanto hacen única una comunidad, y el como se va usando esta identidad “capital social” para poder responder por si mismos a sus propias demandas.

Considerando lo anterior podemos darnos cuenta que estos alcances fortalecen los prerrequisitos de un proceso participativo, trayendo como resultado el bien común, que a nuestro parecer es el mayor alcance de la participación ciudadana, más no hay que olvidar que esta también repara algunos de los Phatos democráticos, principalmente el de la representabilidad, siendo esta característica el segundo principal alcance de este tipo de procesos, como lo vimos en el párrafo anterior también resuelve problemas como la distancia entre representantes y representados el incumplimiento de las promesas de campaña y la ausencia de mecanismos de control que permitan que los representantes se responsabilicen ante el pueblo, sin embargo hay que hacer hincapié en que estos también son problemas que acarrea la democracia.

Retomando los errores democráticos en torno a la representatividad la participación ciudadana le hace frente al permitir la participación directa de los ciudadanos, tal como lo explica Vitale esto lo podemos constatar en el ejemplo de Porto Alegre donde incluso se plasmó dentro de la constitución la democracia semi-directa, es decir en donde hay representantes pero en algunos procesos es necesaria la participación directa de la ciudadanía[12].

Los anteriores son pues el lado amable de la participación, pero si tomamos en cuenta que esta en juego poder, presupuesto e intereses personales que a veces logran sobreponerse a el interés común también pues encontramos limitaciones, que en algunas ocasiones no dejan que estas atribuciones salgan a la luz.

Siguiendo a Canto tenemos que las principales limitaciones son “la formación de élites participativas que sesgan la participación, persistencia en la exclusión de los menos organizados para gestionar sus demandas, se vuelve ocasión de “captura” de recursos e instituciones redistributivas por parte de élites locales, sesga las preferencias del universo de usuarios hacia las de los participantes[13]”, aquí Canto se refiere a lo que Rodríguez llama “clientelismo”, es decir que a pesar de la utilidad de la participación ciudadana la elite política se empeña en obedecer a sus intereses particulares, de igual forma también se hace mención a la exclusión del proceso participativo, ya que en la mayoría de los casos no participa el número de población que se espera lo cual hace que disminuya el capital social y por tanto se incremente la apatía de la sociedad por lo que las políticas públicas que se generen de dicho proceso no corresponderán a las verdaderas necesidades de la población, y el gobierno no obtendrá los beneficios antes mencionados.

Las limitaciones que suele tener la participación ciudadana no queda ahí también se “(…) propicia la “informalización” de la política al abrir canales alternos a los de representación institucionalizada; limita la racionalización de las acciones gubernamentales dada la dispersión de las demandas; disminuye la confianza hacia las instituciones representativas[14]”, la primera limitación también responde a las prácticas clientelares, la segunda se da cuando la población realmente participa, pero todo se ve perdido cuando el gobierno no esta en posibilidades de dar respuesta a demandas tan variadas, y por último tenemos que debido a esta falta de acción las sociedades desconfían aún más en las autoridades.

De esta forma nos podemos dar cuenta de la gran importancia de cumplir con los prerrequisitos para poder obtener una práctica participativa exitosa, ya que de no ser así fácilmente puede transitar a un proceso participativo limitado lleno de vicios.

Consideraciones finales

La participación ciudadana es hoy en día de vital importancia para la vida pública de los municipios latinoamericanos ya que es una herramienta que impulsa el ansiado desarrollo social. Este surge a raíz de la necesidad ciudadana de ser tomada en cuenta y ser parte de las políticas públicas de su localidad, de igual forma por la necesidad de la misma de que realmente se responda a sus prioridades. A pesar de su importancia y del reconocimiento de la misma por parte de las administraciones públicas de los tres niveles de gobierno falta mucho por hacer, ya que en su mayoría los procesos participativos de esta región son limitados, es decir existe una gran distancia entre el deber ser y la práctica.

Podemos percatarnos de la gran importancia teórica pero sobre todo práctica de los condicionantes de los procesos participativos y de la necesidad de aplicar las enseñanzas de los procesos participativos exitosos, es decir sin la movilización de la ciudadanía, un capital social adecuado, información suficiente y motivación pública de nada sirve poner en práctica un proceso de participación ciudadana.

También nos pudimos percatar de que los alcances y las limitaciones de la participación ciudadana giran en torno al cumplimiento o no de los condicionantes, ya que de cumplirse el con ellos entonces se gozará se las ventajas de los mecanismos de participación ciudadana, es decir de alcances como el formular políticas públicas adecuadas a los requerimientos de la ciudadanía, innovaciones administrativas, fortalecimiento gubernamental el cual se ve reflejado en mayor legitimidad, fortalecimiento del capital social que se refleja en una sociedad participativa y se otorga una respuesta a los problemas democráticos principalmente a el de representatividad. De no ser así se tendrá que seguir luchando contra el clientelismo político y obedecer a intereses particulares, a la exclusión que lleva a obtener mayor desigualdad y por último a la informalidad política.

Es importante mencionar que es necesario seguir fortaleciendo la participación ciudadana, se ha avanzado mucho principalmente en el reconocimiento de su importancia, y de que no todo cabe en las atribuciones del estado y del mercado, de esta forma nunca se debe de olvidar que estos actores por si mismos nunca resolverán nada, es decir estos son interdependientes, son necesarios tanto el estado, como el mercado y la participación ciudadana para lograr los cambios que los países latinoamericanos demandan a gritos, de tal forma que todo lleve a un bien común y a la superación de millones de personas.




Bibliografía

Canto Chac, Manuel (2008) Las Políticas Públicas Participativas, las Organizaciones de Base y la Construcción de Espacios Públicos de Concertación Local, del programa Las Organizaciones de Base y la Construcción de Espacios Públicos de Concertación Local.

Kliksberg, Bernardo (2007) ¿Cómo avanzar la participación en América Latina, el continente más desigual? Anotaciones estratégicas, en revista del CLAD Reforma y Democracia, Núm. 37 Caracas, P. 9.

Kliksberg, Bernardo (2004) ¿Por qué es clave la cultura para el desarrollo?, en revista del CLAD Reforma y Democracia, Núm. 29 Caracas.

Pérez-Brito, Carlos (2004) Participación para el desarrollo: un acercamiento desde tres perspectivas, en revista del CLAD Reforma y Democracia, Núm. 30 Caracas.

Rodríguez Chang, Ronny (2005) Participación ciudadana en los poderes legislativos de Costa Rica y Guatemala: lecciones aprendidas, en revista del CLAD Reforma y Democracia, Núm. 33 Caracas.

Shack Yalta, Nelson (2005) La programación participativa del presupuesto en el Perú: primeras lecciones de un proceso de concertación, en revista del CLAD Reforma y Democracia, Núm. 32 Caracas.

Vitale, Denise (2005) Reforma del estado y democratización de la gestión pública: la experiencia brasileña del presupuesto participativo, en revista del CLAD Reforma y Democracia, Núm. 33 Caracas.
[1] Kliksberg, Bernardo (2007) ¿Cómo avanzar la participación en América Latina, el continente más desigual? Anotaciones estratégicas, en revista del CLAD Reforma y Democracia, Núm. 37 Caracas, P. 9.
[2] Pérez-Brito, Carlos (2004) Participación para el desarrollo: un acercamiento desde tres perspectivas, en revista del CLAD Reforma y Democracia, Núm. 30 Caracas P.2.
[3] Rodríguez Chang, Ronny (2005) Participación ciudadana en los poderes legislativos de Costa Rica y Guatemala: lecciones aprendidas, en revista del CLAD Reforma y Democracia, Núm. 33 Caracas, P. 3.
[4] Canto Chac, Manuel (2008) Las Políticas Públicas Participativas, las Organizaciones de Base y la Construcción de Espacios Públicos de Concertación Local, del programa Las Organizaciones de Base y la Construcción de Espacios Públicos de Concertación Local.
[5] Op cit, Rodríguez Chang, Participación ciudadana en los poderes… P. 3.
[6] Shack Yalta, Nelson (2005) “La programación participativa del presupuesto en el Perú: primeras lecciones de un proceso de concertación”, en revista del CLAD Reforma y Democracia, Núm. 32 Caracas, P. 2.
[7] Kilksberg, Bernardo (2004) ¿Por qué es clave la cultura para el desarrollo?, en revista del CLAD Reforma y Democracia, Núm. 29 Caracas.
[8] Vitale, Denise (2005) Reforma del estado y democratización de la gestión pública: la experiencia brasileña del presupuesto participativo, en revista del CLAD Reforma y Democracia, Núm. 33 Caracas.
[9] Canto Chac, Manuel (2008) Las Políticas Públicas Participativas, las Organizaciones de Base y la Construcción de Espacios Públicos de Concertación Local, del programa Las Organizaciones de Base y la Construcción de Espacios Públicos de Concertación Local, P. 3.
[10] Ibidem P. 3.
[11] Ibidem p. 3.
[12] Op cit, Vitale, Dense, Reforma del estado… P. 3.
[13] Op Cit, Canto Chac, Las políticas … P. 4
[14] Ibidem P.4.